El secado es lo que sostiene el resto
Una tabla mal secada se mueve después: aparece una fisura en el centro de la tapa, se abre una junta en el invierno, el estante se curva con el peso de los libros. Por eso las maderas nativas y recuperadas pasan por un secado controlado antes de entrar a la máquina. No es un paso que se pueda saltear para entregar antes, y no lo hacemos.