Reunimos las dudas que llegan con más frecuencia al taller, sobre todo de arquitectos y de personas que están midiendo un ambiente por primera vez.
- ¿Cómo se define el tipo de madera y la terminación?
- La elección depende del uso y del ambiente. En una mesa de comedor con mucho roce conviene una madera dura con terminación al aceite, que se puede renovar con el tiempo. En una estantería modular o un escritorio, el peso que va a soportar cada estante define el espesor. Trabajamos con maderas nativas y recuperadas, y cada pieza sale con una ficha técnica simple donde quedan anotados el tipo de madera, el secado y el cuidado posterior.
- ¿Qué medidas conviene enviar para la cotización?
- Lo más útil es el ancho, el alto y el fondo del espacio donde va el mueble, más una idea del uso: cuántas personas se sientan, si hay zócalos o tomacorrientes en el camino, si la pieza tiene que pasar por una escalera o un ascensor. Con esas medidas y una foto del ambiente podemos proponer proporciones realistas, sin forzar el mueble a un módulo estándar.
- ¿Los herrajes y las terminaciones son siempre los mismos?
- Los herrajes son de acero y las terminaciones al aceite, pero el detalle cambia según la pieza. En una estantería modular definimos si conviene unión desarmable; en un banco o una mesa ratona, la base de acero se calcula según el voladizo y la altura del sofá o de la silla existente. Si el ambiente es húmedo o tiene mucha luz directa, lo conversamos antes de cerrar el diseño.
- ¿Qué pasa con el cuidado después de recibir el mueble?
- La ficha técnica indica cómo limpiar cada superficie, con qué frecuencia reaplicar aceite y qué evitar, como el exceso de agua o los productos abrasivos. No prometemos que una pieza dure para siempre: la madera maciza se mueve con el ambiente y con el uso, y el mantenimiento forma parte de eso. Si surge una duda puntual, se puede escribir al taller y la respondemos cuando la revisemos.